lunes, 21 de mayo de 2012

   LA "PASTORAL" DE BEETHOVEN

Si después de escuchar atentamente la sexta sinfonía "Pastoral" de Beethoven uno no siente una ligera añoranza por un día al aire libre entre los prados del algún monte, es que su sensibilidad está atrofiada. Algo maravilloso que la vida regala (y sin tener que pagar por ello), se lo está perdiendo el oyente tosco que no sabe o no puede acceder al escenario musical de esta bucólica y clásica composición. Conozco algunas sinfonías de obvia inspiración Pastoral, (aunque solo conozco dos apodadas de Pastorales, la otra es de Vaughan Williams) pero es esta la de Beethoven la más claramente sentida, la más directa en su discurso complaciente al amistarse uno con el campo. Ya otros compositores anteriores, como Vivaldi o Haydn, intentaron simbolizar en la música la Naturaleza pero con resultados un tanto extraviados, para mi gusto. Tal vez fue el romanticismo ya prematuro en Beethoven el que le ayudó a capturar las sensaciones que florecen al pasear por el campo. Algo que hacía a menudo. El mismo confesó de la obra que "es más expresión de sentimientos que pintura de sonidos". Y por paradójico que nos suene, si los sentimientos son genuinos, si se sabe registrarlos en música con inspirada devoción, el resultado es magnifico, la obra de arte después, deja leer su esencia a quien se brinde y la imaginación acierta a recrear escenas cuyas emociones son parejas a las de su autor. Esto es parte de la magia del arte y me temo que no hay formulas matemáticas para explicarlo. Así es como Beethoven acertó a transmitir sus impresiones en esta obra sinfónica. Ni siquiera hubiese sido necesario subtitular sus movimientos, si bien se agradece para confirmar que nuestras impresiones no son equivocadas. 
 
Primer Movimiento: Allegro ma non troppo Erwachen heiterer Empfindungen bei der Ankunft auf dem Lande («Despertar de alegres sentimientos con la llegada al campo»)
Segundo Movimiento: Andante molto mosso.Szene am Bach («Escena junto al arroyo»)
Tercer Moviemiento: AllegroLustiges Zusammensein der Landleute («Alegre reunión de campesinos»)
Cuarto Movimiento: Allegro. Gewitter. Sturm («Relámpagos. Tormenta»
Quinto Movimiento: Allegretto. Hirtengesang. Frohe und dankbare Gefühle nach dem Sturm («Himno de los pastores. Alegría y sentimientos de agradecimiento después de la tormenta»)

Para mi gusto sus dos momentos más sublimes son aquellos en que la tormenta se despeja. Es realmente magistral como Beethoven supo distanciar los truenos y nubarrones para dar paso a los rayos del sol entreabriendo las nubes y luego hacia el final del último movimiento como se embriaga ascendiendo a las alturas montañosas.




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sábado, 19 de mayo de 2012

      MENTE Y MATERIA
Sabemos que hay otros mundos, pero están en este. Aún si esos mundos no son accesibles directamente por nuestros sen- tidos, al examinarlos de otros modos, dejan escapar cierta información que encaja con el otro mundo que nos toca presenciar direc- tamente, el de la naturaleza que compartimos a diario. Por ello creemos en la existencia de ese otro mundo oculto y por ello le otorgamos la confianza que merece. El mundo de lo más pequeño parece esconderse en lo inimagi- nable, en lo increíble, se rige por leyes todavía incomprensibles, se niega a ser dominado, es otro mundo, pero insisto, está en este. Entrar en el fenómeno de la física cuántica es caminar sobre suelo resbaladizo. Los mismos profesionales en el tema reconocen no entender nada. Qué puede esto tener que ver con el blog que nos toca tiene su explicación. Estoy por la ideas, porque de ellas se origina la creatividad. La curiosidad busca en el fondo no tanto satisfacer la intriga que nos pica sino juguetear con el entorno, desde lo más grande a lo más diminuto. Podríamos conformarnos con el momento dado, el presente, pero el que la ciencia busque respuestas no es síntoma de infelicidad sino de deleitarse con la vida misma, con lo divino. Y tal vez, en la búsqueda se encuentre la esencia vital que mana en el universo. Pienso además, que ciencia y espiritualidad coexisten, se necesitan la una de la otra para continuar su emocionante viaje a ninguna parte
Erwin Schrödinger fue uno de los más prestigiosos físicos del siglo XX en materia de mecánica cuántica (el otro fue Heisenberg, del que también hablaré) Sus contribuciones fueron fundamentales para entender parte del fenómeno indeterminista de las partículas subatómicas, principalmente la del electrón y de la dualidad onda-corpusculo en la luz. Desarrolló su propia formula por la cual recibió el premio Nobel en 1933 e ideó el fantástico experimento del gato que está a la vez vivo y muerto para explicar el comportamiento del electrón en el corazón del átomo (ver vídeo). De sus conferencias populares escribió varios libros de gran interés. Uno de mis preferidos es "Mente y Materia". Se trata de un sucinto pero eficaz repaso a los problemas de la filosofía para concluir confesando sus tendencias místicas respecto a la vida, donde la mente y la materia se confunden o funden en un único mundo como objeto y sujeto inseparables.


No puedo tener duda alguna sobre la existencia -o sobre ciertas clases de realidad- de dichas extrañas esferas de conciencia y, sin embargo, no tengo el menor acceso subjetivo directo a ninguna de ellas.
La conciencia es un fenómeno del área de la evolución. Este mundo se ilumina sólo donde o sólo porque desarrolla nuevas formas.          
Podemos, creo, considerar como algo extremadamente improbable que nuestra comprensión del mundo represente una etapa definitiva o final, o que, en algún sentido, ésta sea máxima u óptima.                  
El mundo de la ciencia se ha concentrado en un objetivo horrible que no deja lugar a la mente y a sus inmediatas sensaciones.        
Lo gracioso es concebir la idea de que esa cosa única -mente o mundo- pueda ser capaz de otras formas de apariencia que no podemos captar y que no implican las nociones de espacio tiempo.                  

Mi mente y el mundo están compuestos por los mismos elementos. Lo mismo ocurre para todas las mentes y sus respectivos mundos, a pesar de la insondable abundancia de interacciones mutuas. El mundo me es dado de una sola vez: no uno existente y otro percibido. Sujeto y objeto son una sola cosa. Y no podemos decir que la barrera que los separa se ha roto como consecuencia de la experiencia reciente en la física, porque esa barrera no existe.
Yo diría que: todas las mentes son una sola. Me atrevo a considerarla indestructible, ya que tiene una peculiar tabla de tiempos, esto es, para la mente es siempre ahora. No existe, en realidad, el antes y el después para la mente. Sólo existe un ahora que incluye memorias y expectativas. Pero doy por seguro que nuestro lenguaje es incapaz de expresar esta cuestión y también afirmo, por si alguien así desea decirlo, que estoy hablando de religión, no de ciencia: pero de una religión que no se opone a la ciencia, sino que se sustenta en todo aquello que la investigación científica desinteresada ha traído a la palestra.
La razón por la que no podemos encontrar nuestro ego sensible perceptor y pensante en lugar alguno de nuestra imagen científica del mundo puede expresarse fácilmente en siete palabras: porque esta imagen es la mente misma. Es idéntica al todo, por lo que no puede estar contenido en él como una de sus partes.

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martes, 15 de mayo de 2012

PASEO AZKORRI
El pasado domingo conseguí sacudirme la pereza después de la siesta y decidí dar un paseo por Azkorri, desde Larrabasterra hasta Punta Galea. La tarde se presentaba clara y de temperatura suave. Una vez allí una ligera brisa del noreste refrescaba el aire. Los prados y bosquecillos adyacentes al paseo relucían de verdor gracias a las lluvias del pasado mes de Abril, pero aún más gracias a la abundancia de florecillas amarillas, aliaga, que cubrían las onduladas campas. Me entretuve sacando unas fotos y al final no llegué hasta el final del paseo porque la noche me alcanzó antes. Atardeciendo volví mis pasos y la guinda final del placentero paseo lo puso, como no, el sol al que vi hundirse ruborizado en el horizonte del mar.







 




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domingo, 13 de mayo de 2012

LOS RETRATOS DE LA NATURALEZA

Cuando por primera vez llegó a mis manos los Cuadros de la Naturaleza de Alejandro de Humboldt (1769 - 1859) leí entre páginas para saber si realmente había elegido un buen libro. Me llevé una desilusión. Su estilo era muy neutro,  de libro de texto, descriptivo, meramente informativo, cargado de nombres geográficos y vocablos para versados en el tema. Le faltaba expresividad humana a sus observaciones científicas. Días más tarde me imbuí con mas serenidad y seriedad en la narrativa y comprobé que me había equivocado. Sí que es cierto que por lo general el libro es de un estilo insípido, de mero retrato informativo sobre geografía, botánica, geología, zoología, de las muchas tierras que visitó en sus múltiples viajes por el mundo, pero de vez en cuando cae algún párrafo de una exuberancia lingüística que deslumbra y se transforma en excelente poesía en prosa. De hecho creo que las intenciones de Humboldt iban en esa dirección cuando escribió Cuadros y así también en su otra obra magnánima Cosmos, de cuatro tomos. "La visión del conjunto de la naturaleza, la comprobación de la acción común de todas la fuerzas, la renovación del goce que la vista directa de la regiones tropicales hace experimentar al hombre sensible, tales son los fines a los que yo aspiro" De modo que, si bien confieso que he leído el libro apresuradamente, saltándome páginas densas de datos numéricos y comparaciones, espero no haberme perdido ninguno de esos párrafos bellos en el que expresa de manera sabia lo mucho que disfrutó de la belleza paisajista y de la labor que en esencia significaba ser científico. Son en verdad unos cuantos cuadros que he seleccionado a mi gusto y que considero él supo pintar de frases preciosas a falta de maña con el pincel. 

"Cuando el hombre interroga a la naturaleza con su penetrante curiosidad, o mide en su imaginación los vastos espacios de la creación orgánica, de cuantas emociones experimenta es la más poderosa y profunda el sentimiento que le inspira la plenitud de la vida esparcida universalmente"     ____________
"Era una de esas noches frescas y serenas de que tan frecuentemente se disfruta en los trópicos. El disco de la luna rodeado de anillos encarnados brillaba en le zenit, iluminando lo extremos de la niebla de encarnados contornos, que como una nube velaba el espumoso río. Innumerables insectos esparcian sobre la tierra, tapizada de verdura, rojizas fosforescencias, resplandeciendo el suelo como si la estrellada bóveda hubiese descendido a la pradera."            ____________
"¿Quién no se siente diversamente afectado a la espesa sombra de las hayas, en colinas coronadas de solitarios abetos y en las praderas donde se escucha el murmullo del viento a través del tembloroso follaje de los abedules? Estas formas vegetales de nuestros climas despiertan alternativamente en el espíritu imágenes melancólicas, severas o alegres. La influencia de lo físico sobre lo moral, esa acción recíproca y misteriosa del mundo sensible y del mundo inmaterial comunica el estudio de la naturaleza, hecho desde muy elevado punto de vista, aun atractivo singular, harto desconocido hasta nuestros días."        ____________



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jueves, 10 de mayo de 2012

      EL SENDERISMO A SOLAS
Hace tres o cuatro años llegué a la conclusión que para mí, al menos, el senderismo a solas era lo mejor, y los años siguientes han reforzado mi creencia. No es que sea incapaz de disfrutar en compañía o incapaz de adaptarme a otra gente. Pero me disgusta forzar el espíritu que es necesario para integrarse con compañías engreídas, y he encontrado más fácil y más aventurado encarar situaciones solo. Hay una libertad esplendida en la soledad, y después de todo, es por soledad que uno va a las montañas y desiertos, no por compañía. En soledad puedo desnudar mi alma a las montañas sin rubor. Puedo trabajar o pensar, actuar o descansar a mi capricho, y nada se interpone entre yo y los bosques. Sin embargo, si la ocasión se presenta, agradezco cualquier excepcional y simpática personalidad que pueda encontrar por casualidad, pero he aprendido a no buscarlo con vehemencia. Me cobijo en mí mismo, en abstracciones y en ideas, intentando ordenar otras cosas en armonía, sea como fuere, tomar las cosas tal y como vienen.     --    Everett Ruess.


"En mis erráticos paseos este año he tenido más incidentes y pasado más aventuras salvajes que nunca antes. Y qué magnifico suelo he visto, - silvestres, tremendas yermas llanuras, mesetas perdidas, montes azulados alzándose desde arenas carmesís, desfiladeros angostos de cinco pies y cientos de pies de altura, nubes estallando en rugidos por las innombrables cañadas y cientos de casas ubicadas en los barrancos, abandonadas hace miles de años."  --  Everett Ruess       ____________________
 "Muchas cosas merecen la pena que no son perdurables. La Eternidad está hecha simplemente de ahoras. Glorifica la hora. - Así que, hasta entonces, vive con alegría, vive con intensidad, y arranca de la vida algunas de sus infinitas posibilidades"  --  Everett Ruess         ____________________


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martes, 8 de mayo de 2012

VANGELIS - COSMOS HD


VANGELIS * COSMOS

Cuando la serie Cosmos se estrenó en España allá por los 80 una de las cosas que más me impactó fue la música seleccionada para ambientar las escenas siderales. Yo ya conocía el tema central que sonaba en los créditos del final de cada capitulo. Era el tercer movimiento de una mini sinfonía llamada Powers que aparecía en el album de Vangelis "Heaven & Hell" de 1975. El disco más parece estar inspirado en La Divina Comedia de Dante que en el espacio, pero el tema ese en particular, el del piano, sí que se ajustaba perfectamente con la sensación etérea que produce la exploración del cosmos. Así que me quedé hechizado ante el televisor pensando que no me perdería ni un sólo capitulo de la serie de ahí en adelante. No ya por la música sino también por ese mundo que aun pareciendo inalcanzable, insólito,  escondido en la oscuridad de la noche o velado por la luz del sol, los astrónomos, tras siglos de estudio, habían aprendido a entender muchos de sus misteriosos secretos para así deslumbrarnos con fenómenos extraños, en perfecta armonía algunos y caóticos otros. Uno de los grandes momentos de la serie que más me emocionó fue aquel en el que Carl Sagan hablando de las estrellas dijo:
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"Un puñado de arena contiene unos 10. 000 granos, un número superior al de las estrellas que podemos ver a simple vista en una noche despejada. Pero el número de estrellas que podemos ver es sólo una mínima fracción del número de estrellas que existen. Las que nosotros vemos de noche son un pequeño resumen de las estrellas más cercanas. En cambio el Cosmos tiene una riqueza que supera toda medida: el número total de estrellas en el universo es mayor que todos los granos de arena de todas las playas del planeta Tierra." - Carl Sagan



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domingo, 6 de mayo de 2012

  UN VERANO EN LOS LAGOS, 1843

Margaret Fuller (1810 - 1850) perteneció al círculo literario de los trascendentalistas ameri- canos (Emerson. Thoreau...) y es considerada como una de las pioneras del movimiento femi- nista. Organizó grupos de discusión de mujeres, en los que se hablaba de temas variados, como el arte, la educación y los derechos de la mujer. Varias figuras conocidas del movimiento de los derechos de la mujer tomaron parte en aquellas conversaciones. Su primer libro "Un Verano en los Lagos, 1843" es un compendio de retratos costumbristas, con anécdotas, diálogos, pequeñas historias, poemas y descripciones paisajistas de un largo viaje turístico que realizó por el Lejano Oeste, concretamente por los territorios de Chicago, Illinois y Wisconsin. El libro captura el espíritu de las gentes y lugares que visitó, sus hábitos, costumbres y relaciones, pero a la vez se convirtió en una íntima introspección con la Naturaleza. La belleza de las praderas, lagos y montañas que fue descubriendo durante el viaje, en una época en que América iba perdiendo terreno salvaje y las tribus indias estaban siendo marginadas, acentuaron su sensibilidad y percepción crítica. Margaret lamentaba el mal progreso que el hombre blanco hacía de aquellas tierras vírgenes. "Nuestra gente y nuestro gobierno han pecado por igual contra los primeros nativos de este suelo" escribió. Su pensamiento religioso fue también complejo y poco  ortodoxo para la época "Aunque siento profundo respeto por todas las religiones como necesarias para la felicidad de la humanidad, soy sin embargo una ignorante acerca de la Revelación, Promesas Cumplidas, esperanzas bien definidas, son cosas de la cuales ahora no siento necesidad. De momento mi alma está centrada en esta vida" decía. Sus experiencias con la Naturaleza sirvieron para desarrollar una visión más lúcida y generosa con el mundo. La desgracia asalto a Margaret a la edad de 40 años en el naufragio del barco Elisabeth que navegaba dirección a Nueva York, con ella perecieron también su marido y su hijo.
No hay publicaciones en castellano de sus obras. Traduzco unos pasajes de su libro aun a costa de sacrificar buena parte de mi tiempo, ya que su estilo un tanto arcaico y abstruso se resiste a una fácil traducción.

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"Pero no fue tan pronto el que yo aprendiera a valorar el paisaje de los lagos. Solamente después de familiarizarme diariamente con desinterés que penetré en su belleza, porque la Naturaleza siempre se opone a ser vista con mirada fija. Ella siempre se muestra inexpresiva cuando se fijan en ella con ojo impertinente y curioso. Pero aquel que vaya con intención infantil de aliviar su sueño en su regazo, o incline de toda fe su frente dolida sobre su pecho en busca de consuelo maternal, verá toda la belleza de una madre en la apariencia que ella vuelca sobre aquel"
"Oh, nunca bellas planicies tuve por vosotras sentimiento alguno que una profunda gratitud, porque eres tú en verdad la única ecuánime, grande y magnifica mientras yo apenas tengo lugar. Ahora, tú  mantienes desde el pasado, imágenes inquebrantables de sosiego, sencilla en tu quietud, fuerte en tu propia tenencia, por siempre musical y vibrante como los pasos de un niño".
"Palpitaré con el corazón vivo del mundo, y entenderé todos los estados de animo, incluso las fantasías o sueños de la Naturaleza. Me atrevo a confiar en la interpretación de su espíritu para que me devuelva el bienestar. Para establecer la verdad a través del error."


"Viendo el rastro de los indios, que eligieron los lugares más bellos para asentarse, y cuyos hábitos no se perdían en el aspecto de la naturaleza bajo el cual nacieron, sentimos como si fueran ellos los justos señores de la belleza que se abstuvieron de alterar"
"Al primer mediodía, estando allí, mirando desde una cima cercana, sentí que nunca imaginé poder ver una imagen más fascinante. Era una hora de profunda serenidad, brillante de azul dorado, rica en sombras. A cada rato la luz del sol se hacía más dulce. Los indios estaban agrupados y diseminados entre las cabañas, las mujeres cocinando, en la olla o la sartén, sobre muchos pequeños fuegos, los niños medio desnudos, inquietos como duendecillos, andaban jugando a la vez fuera y dentro del agua "



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