lunes, 17 de octubre de 2016

"Si quieres viajar hacia las estrellas, no busques compañia."  Heinrich Heine
 
VANGELIS - ROSETTA

Muchos años han pasado desde que Vangelis editó su último disco. Hubo veces que llegué a pensar que estaba enfermo, desanimado o incluso que había muerto. Pero no, está vivo y ha vuelto a la carga. Aquella banda sonora para el film "Alexander" de Oliver Stone me pareció muy floja, nada convincente y ahora, después de 12 años de vacaciones, (arrascándose la barriga, imagino) aparece con un trabajo inspirado en la misión del aterrizaje de una sonda espacial sobre un grandioso cometa que se llama Rosetta. Vangelis es un genio en la tarea de recrear musicalmente mundos temáticos. No me he escuchado toda su discografía pero sí la mayor parte de ella. A punta de pistola tal vez me quedaría con el "China", pero es difícil elegir. Este nuevo disco ofrece 13 poemas sinfónicos que te llevan a inspeccionar el espacio sideral, un tema en el que el maestro parece sentirse cómodo. Personalmente, y dado que a menudo soy muy exigente, confieso que (tras unas cuantas escuchas atentas el disco) me ha convencido. Tengo que decir que esperaba algo más arriesgado pero bueno, entiendo que ya a su edad, 73 años, y dado que su estilo es tan característico, se haya querido mantener fiel a él. Si hubiese que compararlo con sus trabajos anteriores diría que se acerca al legendario Blade Runner en su forma de combinar sonidos espesos, pero es de inferior calidad, hay menos imaginación. De sus cortes me gusta Elegy, cercano a un aria de Bach. Me gustan también Infinity, Void y mi preferido, Sunlight, porque tiene un toque mahleriano, que te hace sentir en verdad la luz como aliento de nueva esperanza.


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domingo, 18 de septiembre de 2016

"Nunca llega a ser coronado por la inmortalidad quien teme ir adonde le conducen voces desconocidas." - John Keats
"El amor encontrará su camino, incluso a través de lugares donde ni los lobos se atreverían a entrar."  - Lord Byron
POR UN MUNDO SIN MAGIA
( VIVA LA CIENCIA )

Hace milenios mirar al mar era un cúmulo de sensaciones insólitas que oscilaban entre el miedo y la curiosidad, la intriga, el sueño y la seducción del horizonte que tentaba a navegar para descubrir qué escondía el más allá. Lo mismo sucedía con la observación de las estrellas en las noches sin luna. Las preguntas más inquietantes daban paso a especulaciones fantásticas, a los mitos, a la poesía y a la religión. Así con la mayor parte de la naturaleza que se exhibía virgen ante la conciencia limpia de cuantos proliferaron por la faz de la tierra en eras pretéritas. Pero llegó la ciencia, que incitada por la filosofía, quiso saber qué había detrás de tanto milagro. Hay mucho escondido detrás de cuanto nos embelesa. No es magia todo esto que observamos, sino un truco compuesto por mecanismos determinados. El porqué y el cómo vinieron a desentramar poco a poco el mobiliario natural que nos rodeaba. Y de esta manera, convencidos de poseer la verdad del espejismo y pudiendo además dominar gran parte de los componentes naturales, hemos llegado a vivir sin magia. Ya conocemos casi todos los trucos. Sí que es cierto que hemos ganado dominio sobre la vida pero algo importante estamos perdiendo a medida que avanzamos convencidos de poseer el conocimiento (amparado éste en el método científico), puesto que algo falla, ya que ¿por qué será que cuanto más conocimiento acumulamos más fútil y anodina nos resulta la existencia, más sosa se nos antoja la naturaleza, peor integrados estamos en el mundo y más feo se nos presenta el futuro en el mundo, a corto y largo plazo?

En la actualidad poco del planeta que nos sostiene está sin bautizar con algún nombre. Todo está escrito, descrito, y hasta proscrito de las conjeturas. Desde el latín al griego, todo parece estar etiquetado de definiciones físicas y biológicas, cuando no fórmulas matemáticas bien intrincadas. La última parida de este glosario infumable lo traen las definiciones que biólogos y químicos hacen del amor. Precisamente ahí donde creíamos que era lugar vedado para los científicos, el amor,  nos vienen ellos a decir que no es sino una síntesis química que fluye por el cuerpo, mezcla de dopamina, serotonina, oxitócina... Combinados que emanan por nuestro organismo en grandes cantidades cada vez que nos enamoramos. Y lo dicen como si entonces fuese falso el amor, porque claro, sin esas sustancias químicas no daríamos certeza de cuanto sentimos, con lo cual no es cierto que sintamos amor sino aquello que precisamente nos estimula, es decir, química pura. Vamos, que no somos nada, nada de lo que pensábamos que éramos, y si algo somos es simplemente un organismo complejo que sufre estímulos químicos en sus entrañas. Pero pregunto, qué sería de esas sustancias si no hubiese nada que las estimulara desde afuera, y de ahí, cómo, cuándo, quién decide si mejor este, ese, aquel o aquella. ¿La química?
Parece que al haber desgajado en cien mil partes el compuesto material del mundo nos hayamos olvidado de la relación de sus partes con el resto. Aislamos los elementos de sus funciones en grupo y en consecuencia nos encontramos con raras interpretaciones de lo que cada pieza pueda ser. El significado científico es apático con nuestras formas y no entendemos nada de sus intenciones. Y como para el científico toda interpretación interesada interfiere negativamente en el saber de las cosas, (hablamos de cosas) cada vez vemos nuestra vida como algo insubstancial, como si dependiéramos en todo momento de una cosa aislada para saber lo que somos, dando prioridad a lo físico o biológico.
Volviendo al amor. Nadie podrá entender que enamorarse sea al fin y al cabo el resultado de los efectos que ciertas sustancias químicas operan en nuestro cuerpo. Podrá decirse que sin dopamina, serotonina, oxitócina no sentiríamos el amor, de igual manera que si no tuviésemos corazón difícil sería que nos enamoráramos. ¿Que el cuerpo falla en algo esencial? Nos damos por inútiles o muertos. Esto lo sabe hasta el más tonto. Enamorarse depende de muchas incidencias. Es un acontecimiento indeterminado pero es a la vez una aventura en la que el libre albedrío juega también su papel, difícil tal vez por su interdependencia con el entorno, porque el amor, para empezar, involucra en el juego a dos como mínimo. Uno ha de tomar decisiones, soñar, desear, decantarse por la acción, hablar, callar o pasar. Ninguna sustancia química se activa si no hay un estímulo exterior y esto también depende de otros muchos factores ajenos al yo. Todos tendremos las mismas cualidades biológicas pero no a todos nos funcionan de igual manera. Lo que a mí pueda gustarme puede no gustarte a ti, y si todos somos iguales a la hora de sufrir sed, hambre o placer ¿por qué, respecto al amor, nos motivan personas diferentes? Es por eso que querer doblegar el amor a la química es querer cargarse una de las propiedades calificativas que mejor nos define como seres humanos. La cualidad personal e intransferible de cada cual. Nuestro yo.
Por ejemplo, la dinamita es un explosivo sólido formado por una mezcla de nitroglicerina y un material poroso. Tiene la peculiaridad de estallar si el fuego se le acerca. Esa es su definición química, pero ¿quién decide encender la mecha de un artefacto explosivo y con qué intención la enciende? ¿No formamos así parte de la explosión cuando ocurre? ¿Tenemos algo que ver o no con los acontecimientos que se presentan a lo largo de nuestra vida? Hay una parte determinante, que aprendemos por experiencia, y otra indeterminada, que está fuera de nuestra potestad, por incalculable e imprevisible. No seamos tan insolentes a la hora de definir qué es el amor en términos de fórmulas farmacéuticas, no vaya ser que un día tomemos una píldora de dopamina o serotonina y cuando haga efecto nos enamoremos del perro de la vecina o del primer impresentable que se tope con nosotros por la calle.
De la magia que disfrutaban los antiguos poco o nada queda para nuestro regocijo. Ahora, si acaso, oteamos el cielo interestelar. La ciencia lo va revelando todo, poniendo al desnudo el trucaje mecánico que forma el entramado móvil del mundo. Queremos llegar hasta el final. Saberlo todo. La curiosidad nos pica y hasta que no lleguemos al fondo de las cuestiones nada nos parará, aunque arrastremos de por medio con la belleza y su misterio, lo incondicionado del amor, la libertad de crear, la fe, la esperanza.
Saber no significa aceptar una verdad que nos es contraproducente. Las verdades científicas humillan por lo general, (no siempre) las virtudes de las que presumimos. Saber significa poner en funcionamiento nuestro juicio para juzgar y de ahí contradecir, reparar, ajustar la verdad a un propósito sabio que nos relacione humanamente, si es que sinceramente creemos vivir en un mundo libre y en algo valorar nuestro potencial. La libertad de imaginar supera la verdad sin llegar a ser mentira. Atrévete a soñar. No dejemos que los científicos nos roben la magia del amor con estas explicaciones frías y petulantes.  AllendeAran
Decide tú mismo, con cuál de las verdades te quedas.



"La razón es que "La pasión inicial se caracteriza por las desactivación de regiones del cerebro como la corteza frontal, implicada en la lógica y el razonamiento". De ahí que se diga que el amor es ciego.  - Ignacio Morgado, catedrático en Psicobiología
"Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo." -  Shakespeare
"Un corazón es tal vez algo sucio. Pertenece a las tablas de anatomía y al mostrador del carnicero. Yo prefiero tu cuerpo."  - Marguerite Yourcenar


"Los varones de prácticamente todas las culturas se sienten especialmente atraídos por la figura femenina cuya relación entre el diámetro de la cintura y el de la cadera es 0,7. Poco importa el peso del cuerpo si esa proporción se mantiene. El 0,7 es el modelo ideal desde la perspectiva masculina" - Ignacio Morgado, catedrático en Psicobiología
"¿Quieres que conservemos una dulce memoria de este amor?, pues amémonos hoy mucho y mañana ¡digámonos adiós!"  - G. Adolfo Bécquer
"Nos equivocamos a menudo en el amor, a menudo herido, a menudo infeliz, pero soy yo quien vivió, y no un ser ficticio, creado por mi orgullo."  - George Sand

“Tu cuerpo necesita la feniletilamina, y la necesita ya. Ante esta ausencia es normal que se prepare para pasar sus peores momentos aferrándose al chocolate. Esto se explica porque es un alimento rico en feniletilamina que le hará sentir, por lo menos, un poco mejor.” - Jesús. J. de la Gándara, jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos.
Te quiero. Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo, tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con el agua, vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo, te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras. 
Pero así no me basta: más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte; más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido."  - Luis Cernuda


“En un periodo de tres años dejarán de responder al estímulo y desaparece esa sensación placentera de enamoramiento. Su sustituta es la oxitócica que está relacionada con la sensación de apego.”  - Eduardo Calixto, jefe de Neurobiología del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz
"Tienes tres opciones: Me besas, te beso o nos besamos."
"¿Me prestas un beso? Te juro que te lo devuelvo"
 - Anónimos

"La luz del sol ciñe a la tierra y la luna besa los mares:
  ¿para qué esta dulce tarea si luego tú ya no me besas?"  
- P. B. Shelley



Este ensayo es una diatriba a dos artículos que podéis leer:
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viernes, 9 de septiembre de 2016


"También me he preocupado de observar la historia natural y si esta multiplicidad inexhaurible de colores, formas e imágenes, con la cual la naturaleza orgánica parece jugar, conmovió ya mi sensibilidad de niño, si más tarde creí poder presentir una ley estable que pudiera guiar mi espíritu a través de este laberinto e indicarme el sendero seguido por la naturaleza creadora, me quedó siempre insatisfecha una pregunta: ¿Por qué de todos modos existen estos seres? ¿Por qué existen plantas, porque hay animales? Me dicen: son solamente peldaños sobre los que la naturaleza se va elevando hasta llegar al hombre."  F. Schelling
                                    ......… y más allá.

EL VIAJE EN EL TIEMPO



El próximo mes de octubre se estrenará este documental del director Terrence Malick. Promete ser un espectacular despliegue del tiempo, desde el inicio cosmológico hasta la formación de la tierra y el desarrollo de la vida en ella. Ya en la película “El Árbol de la Vida” tuvimos un inciso de unos diez minutos, (que poco tenía que ver con el guión de la película) en el que varias escenas nos narraban el origen de la vida. Recuerdo que viendo la película pensé, ¿y esto a qué viene? Pero me acomodé y me dejé llevar fascinado por las imágenes que se sucedían. Imágenes del sistema solar, la tierra virgen en formación, volcanes, dinosaurios. Unos años más tarde nos trae Malick este documental con mayor despliegue de efectos, algo más completo. Un trabajo en el que parece haber invertido varios años. No sé bien si su cometido será simplemente didáctico sin más, o tal vez esconda algún mensaje ético ecológico, o se arriesgue a lo mejor con el tema metafísico. Esto último sería una buena apuesta porque le daría más categoría de autor. Lo que si es cierto y esto lo vaticino de antemano, es que el documental permanecerá poco tiempo en los cines. Porque ya sabemos a estas alturas de que pie cojea el vulgo. Sin sexo ni sangre, sin parloteo ni acción entre personajes, malvados unos, guapos los otros, la película no funcionará. A la gente los documentales como que no.  Y eso que este no será de mucho pensar, sino más bien de dejarse llevar por la mirada y aprender. El film se estrenará en salas IMAX. No estoy seguro si en otras salas también. Atentos porque aunque las entradas no se agoten, los días serán contados.

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sábado, 27 de agosto de 2016

"Cuando la muerte quiera
Una verdad quitar de entre mis manos,
Las hallará vacías, como en la adolescencia
Ardientes de deseo, tendidas hacia el aire. "
- Luis Cernuda

EL BELLO VERANO



HENRY SCOTT TUKE
Esta podría ser una exposición de lo que un bello verano significa a los ojos de un poeta. Henry Sott Tuke no fue un poeta de pluma sino de pincel. Por lo que puedo imaginar, allá a finales del siglo XIX, durante la estación veraniega en Palmouth, Inglaterra (lugar al que emigró su familia desde Yok, en busca de un clima más cálido para su enfermizo padre), debió quedar fascinado de la belleza que la luz esparcía por sus costas. No eran precisamente flores o atardeceres por los acantilados sino jóvenes que lucían sus cuerpos al calor del sol. Los veranos le debieron parecer una invitación sensual lacerante, y quizá, la única forma de liberar o consolar ese azote de la tentación sexual fue eternizar esos encuentros en la pintura.
No sé mucho de cómo Henry Scott vivió aquello en unos años victorianos donde las sospechas sobre una relación homo-erótica podían acarrear más de un angustioso problema. Bastante me sorprende la libertad que encontró para expresar este tipo de voluptuosidad sensual. Si sus manos no llegaron a acariciar la piel de aquellos muchachos, sí lo hizo bien su pincel. Tenía que agasajar aquellas estampas juveniles, y tuvo suerte de encontrar modelos que se atrevieron a posar para él desnudos.
Cierto es que si la vida es bella es porque creemos que uno puede vivir múltiples sueños, un amor de verano, por ejemplo. Lo típico, dos cuerpos tumbados sobre la arena, respirar la brisa salubre del mar, nadar juntos, observar otros cuerpos, comer fruta, compartir besos y caricias, sentir todo esto con la transparencia y peso que caracteriza la realidad. En sus cuadros hay mucho de ello implícito, mucha sensualidad, erotismo, luz tórrida, invitaciones al enamoramiento, mucho de lo que la naturaleza exhibe para hacernos soñar.
Es posible que Henry no pudiese aprehender el placer puro, tal y como sus cuadros sugieren. Quizá le hubiera gustado ir más lejos de lo que sus pinturas muestran, quien sabe, pero tal y como hemos heredado su legado, a mí, quien los contempla desde una perspectiva distinta, ahora que la permisividad de nuestros días es más abierta, me parecen perfectos. Porque supo unir la amistad con el deseo, el ocio con el verano, el amor con el silencio. Mirando estos cuadros se oye el rumor trémulo de las olas, el chapoteo del agua, las voces de los muchachos gritando alegría y sobre todo se ve la luz, cálida y ambarina, la luz impresionista tan característica de aquella época.   AllendeAran




"En el mar brillan entonces unos cuerpos fugitivos,
preciosos y húmedos, cuya posesión añoraremos eternamente;
porque el hombre intuye que la verdad no ha sido hecha para sus ojos,
y atrevido y ajeno, a la vez, asiste impotente
a tales magnificencias."
 - Juan Gil-Albert

"Nos veremos un días entre los muertos,
más allá de los muertos, luz escasa
para rememorar sobre este mundo
perdurable: los monte soleados,
 los mares refulgentes  y las nubes
 que bogan por los cielos primorosos de tu país."
 - Juan Gil-Albert



 "Naciste para andar por el amor antiguo
de los puertos. Para que el mar te habite
    y descansen en ti quienes buscan belleza." 
-Luis Antonio de Villena

"Un cuerpo brota llamas si se hace realidad desnuda
sobre la arena tibia. El rio inciata al agua. Al júbilo.
Todas las cosas lanzan al aire sus redes de deseos.
Y el hombre debe enredarse en ellos. Arder." 
- Luis Antonio de Villena




" Trata de asirlas, poeta,
aunque no consigas retenerlas.
Esas visiones eróticas.
Sitúalas, veladas, en tus versos.
Trata de asirlas, poeta,
cuando aparezcan en tu cerebro
a medianoche, o en le brillos del mediodía." 
 - C. Kavafis
  
"Para cuerpos sin audacia no está hecha la voluptuosidad de este calor." 
  - C. Kavafis

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viernes, 29 de julio de 2016

"De la vida sólo podemos opinar los vivos, así como de la muerte quien mejor puede hacerlo son los muertos. Del mismo modo que para hablar del silencio lo mejor es callar, quien más entiende de amor son los enamorados." -AllendeAran
"Con el lenguaje las cosas se piden, sin el lenguaje las cosas se toman."    -AllendeAran
LOS ENAMORADOS PROSCRITOS


De sobra es conocida esa frase del poeta francés Paul Éluard, Hay otros mundos pero están en este. La frase nos hace recordar, a mi entender, que la realidad no es única y que ésta puede abrirse a conjeturas fantásticas, ideas sorprendentes, vivencias inesperadas pero, sin embargo, por mucho que nos queramos ausentar de la realidad seguimos estando en ella y que este mundo, que compartimos en comunidad, se rige por una verdad objetiva afín a todos, es decir, que por mucho que “tergiversemos” la realidad, ésta se impone de una sola manera. No obstante, cuál es esa realidad, la auténtica, esa verdad que tanto demandamos, no es fácil de evaluar. Hay ciertamente una verdad a la que hemos consagrado un valor, (sin estar del todo convencidos) y que está medida por el lenguaje, hasta el punto de que hemos caído en una realidad que de no encajar precisamente en ese lenguaje, damos por falso o engañoso lo que sentimos. La realidad queda así sometida al lenguaje para modelar un sistema que nos involucra a todos pero a santo de perder otra realidad personal, vivida en secreto y que nadie más puede entender salvo el yo de cada cual, a no ser que podamos sustituir el lenguaje de las palabras por otro más certero con nuestros particulares pensamientos.
Hace unos días una amiga me preguntaba si podían dejar de gustarme las estrellas. Le dije que sí, que si me hacía con una explicación científica acerca de ellas me parecerían indiferentes. Al fin y al cabo, ¿qué son las estrellas sino bolas de fuego compuestas de helio e hidrógeno?  ¿Qué favor me hacen? ¿He pedido yo que estén ahí alejadas e inalcanzables? ¿Les importo yo algo? Pero para quien se acerca a un lugar oscuro y espera a una noche despejada de nubes será fácil que las contemple con devoción poética. ¿Cuál es la realidad más ajustada entonces? Mi amiga y yo hablábamos de amor, más concretamente de los enamorados.
Precisamente, los enamorados (los no-correspondidos) son los que más sufren en silencio las sensaciones de una realidad “especial” no entendida por el resto . El lenguaje en cualquier caso no acierta ni por asomo a transmitir sus cuitas y euforias. Si acaso la poesía podría ligeramente acercarse y todavía mejor lo haría la música. Pero este desacierto del lenguaje, (del que nos sentimos orgullosos porque ejemplifica la civilización) es una de las fallas más descomunales a la hora de representar la verdad de lo real. El lenguaje puede ser todo lo exacto que uno quiera porque algo mejor no parece haberse inventado hasta ahora, pero que la vida y sus circunstancias no pueden medirse siempre con palabras también es algo que hasta el más palurdo sabe comprender. Así, tendríamos que admitir que en la vida hay otros mundos, quizá tantos como personas componen el mundo, pero lo lamentable del asunto es lo poco que sabemos de esos mundos ocultos, la mala transferencia que hacemos de las sensaciones. Y aún más triste llegar a pensar que todo cuanto se experimenta nace y muere en uno mismo, que nunca quedará revelado y que hemos fracasado en expresar las emociones que más apreciamos en la vida.
Pongamos por ejemplo la tan trillada frase, Te quiero. Podemos entender de qué se trata pero ¿no sería mejor expresar eso de otro modo? Imagina si en vez de conjugar frases mediante palabras usáramos notas musicales y compusiéramos melodías para comunicar estados de ánimo. Habría que saber reconocer lo que  la música nos dice, tener oído musical que se dice, pero si nos educáramos desde pequeños, estaríamos más sueltos a la hora de captar lo que ciertas melodías encubren. La música va más directa al corazón que las palabras, carga de mayor pasión al evocar escenas, dice mucho sin necesidad de imaginar cosas concretas, es universalmente reconocida, es menos materialista, y por ende, más etérea. Tal vez no fuese del todo eficaz para el mundo práctico que hemos desarrollado pero en determinados momentos expresaría más que el lenguaje ordinario. De momento la música se sirve a los oídos solitarios de quien se presta escucharla en la intimidad y así enaltecer los sueños para mayor deleite emocional.
No hay un lenguaje que pueda manifestar en su justa medida lo que sentimos. Eso es lo que nos duele. Puede que haya mucha literatura y matemáticas para describir diversos fenómenos del mundo pero en lo referente a los sentimientos profundos, esos tan bien atesorados en silencio, no hay nada que valga, ni siquiera las miradas o las sonrisas, porque a menudo nos hacen dudar de las intenciones. Eso escondido de cada ser yace y bulle a cada momento en el más sepulcral mutismo. Cuántos secretos se lleva uno a la tumba, se dice. Son los enamorados los peor parados al verse sojuzgados por un raciocinio moral represivo que cuestiona la valía de sus sentimientos. Cómo si todos deberíamos ver el árbol que ve el leñador en vez del que ve el poeta. No es el enamorado quien se equivoca aquí sino el no-enamorado al no poder fundirse en lo que su opuesto siente por él o ella. De acuerdo, no hay tango que bailar si uno no quiere, pero jamás dudes de que tu amor es o haya sido una equivocación.
Sueña cuanto gustes, es mi consejo, vuela hasta donde las fuerzas te lo permitan. El límite te lo impondrá el peso con el que puedas cargar, que será proporcional a las exigencias del cruel pragmatismo en el que hemos sido educados por la rígida realidad. Pessoa decía que por mucho que soñara nada era tan real como el pañuelo que tocaba en su bolsillo. Esa es la tragedia, la intensidad de la realidad contra la libertad de la ensoñación. Cuánto mejor nos iría a todos de haber podido expresar nuestros más íntimos sentimientos con la misma facilidad con la que pedimos un vaso de agua. Es posible que sea culpa nuestra por no haber inventado un lenguaje mejor, por no poseer un cuerpo transparente a través del que se viese las turbulencias del alma, o porque el juego de la vida consista es eso, en el de modelar la realidad en una fantasía que en otra ocasión pueda vivirse en un dueto.  - AllendeAran



"Mientras más espiritual es la palabra, más seguramente provocará diferentes imágenes en los diferentes hombres."  - Fritz Mauthner
 "La pregunta es si el lenguaje humano es un instrumento útil para el conocimiento del mundo. Esto es, para una aspiración a la que es ajena toda utilidad vulgar. La utilidad vulgar e impura del lenguaje humano nadie la desmiente." – Fritz Mauthner
"Los hombres nunca podrán ir más allá de un descripción metafórica del mundo." - Fritz Mauthner



"De lo que no se puede hablar hay que callar."  - Wittgenstein
"El sentido del mundo tiene que residir fuera de él y, por añadidura, fuera del lenguaje significativo." - Wittgenstein
"El positivismo sostiene -y ésta es su esencia- que aquello de lo que podemos hablar es todo lo que importa en la vida. En tanto que Wittgesntein cree ardientemente que todo aquello que realmente importa en la vida humana es precisamente aquello sobre lo que, desde su punto de vista, debemos guardar silencio."  - Paul Engelmann on Wittgenstein


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lunes, 27 de junio de 2016

¿Recuerdan, para quienes hayan visto la película 2010, cómo empezaba? Una voz en la oscuridad decía:
My God, it's full of stars
http://www.utah3d.net/utah-travel/southern-utah/red-canyon-milky-way.html


Click luego botón derecho "Fullscreen"  y mueve el ratón con suavidad.
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"Si dejamos a nuestra imaginación vagar por entre las estrellas, quizá también nosotros oigamos el susurro de la inmortalidad"
- Freeman J. Dyson 
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sábado, 25 de junio de 2016


Jürgen Habermas, en el impresionante marco de la iglesia de San Pablo en Fráncfort. "Lo más inquietante", dijo, "es la irreversibilidad de los sufrimientos del pasado —la injusticia infligida contra personas inocentes, que fueron maltratadas, degradadas y asesinadas— sin que el poder humano pueda repararlo. Y añadió:La esperanza perdida de resurrección se siente a menudo como un gran vacío.

Extracto de un párrafo de un ensayo titulado “¿Vivir sin ética, vivir sin religión?” que Manuel Fraijó escribió en El País el 8 de Febrero de 2014. Quisiera a raíz de ese ensayo desarrollar un rato más el tema que se expone acerca de la ética y la religión, de sus similitudes y sus diferencias.

CÓMO  EL CIELO LO HARÍA POSIBLE NADIE LO SABE

Puede, en verdad, el dolor convertirse en lo más dramático de la vida por su condición de haber pertenecido al tiempo. Es decir, se queda atrapado en el recuerdo y puede volver una y otra vez a insinuarse amenazante en el pensamiento. Imaginarnos fuera de las garras del tiempo resulta imposible, tan imposible como imaginarnos fuera o distintos de lo que somos en vida. Vida y dolor van unidos. El dolor viene por lo tanto a ser un hecho irreversible del que no podemos ser indemnizados, (cómo el Cielo lo haría posible nadie lo sabe) Se convierte de esta forma en una cicatriz indeleble. Como se dice en inglés, “forgiven but not forgotten” se perdona pero no se olvida. De esta manera, esa cicatriz parece pesar sempiternamente tanto aquí como en el más allá. Tal vez sea este hecho el que de veras trae a colación el auténtico sentido de la religión, de donde se yerguen dos pilares fundamentales la Fe y la Bondad sobre los que se apoya un dintel, la Salvación (el Cielo).
Antes de seguir leyendo quiero subrayar algo, es una condición que todos debemos entender ya de una vez por todas; la religión no es una ciencia y por lo tanto no da una respuestas categóricas. De su efectividad y convicción dependen factores personales. ¿Por qué creer entonces en ella? bien ¿Por qué no creer? ¿Acaso el hecho de no poder objetivar o concretizar una idea en una fórmula física significa que carezca de valor, que es errónea o inútil? Así, dado este caso, se nos dejaría en bandeja de plata la palabra Esperanza escrita en un sobre cerrado, que tarde o temprano debemos abrir para leer si hay o no respuesta a nuestras tribulaciones. Entiendo que no es tan fácil el que nos abandonemos a la incertidumbre de lo que al final de nuestras vidas pueda juzgarse, pero por desgracia no nos queda otra.
La Esperanza viene precedida por la idea de Salvación. Esto es connatural a todo ser vivo. Quien diga que no tiene interés por sobrevivir más allá de la muerte, miente. Se puede tener una actitud negativa o derrotera por falta de respuestas firmes pero nunca negar las ganas de vivir. Quien no quiera vivir es porque sufre y en el fondo lo que se desea es vivir mejor. La fe entraría aquí como una fuerza que nos ayuda a continuar esperanzados, pero entiendo que la fe por sí sola no vale para muchos.
Sin embargo, hay razones de peso para creer y/o mantener las esperanzas por lo que el más allá nos pueda presentar. Tenemos la metafísica, que sería una especie de religión inferida, ponderada, que da impulso a creer que ciertos fenómenos de la naturaleza y la mente juegan a nuestro favor. Algo nos queda aunque siga escondido en lo misterioso, en lo que hasta hoy sigue siendo impenetrable. Podemos entrever en el azar una fuerza teleológica que busca un estado diferente de las cosas, un progresivo perfeccionamiento. Podemos creer en un universo que esconde energías aún por descubrir y que cambiarán el rumbo de los acontecimientos que ahora creemos invariables. Y podemos creer también en nosotros mismos, que traídos hasta aquí por los mismos acontecimientos de la salvaje y caótica naturaleza poseemos una inteligencia distintiva y única en la historia de lo hasta ahora conocido. Aquí es donde se revelaría la Ética.
Si la Ética (Bondad) descansa en la voluntad es para que, con libertad e inteligencia, pueda ser utilizada. Sólo ella nos puede conducir por un camino de mutuo afecto y entendimiento entre humanos, animales y la vida entera que se despliega por este planeta. Con el tiempo podríamos ir más allá de donde nos anclamos gravitacionalmente y con el tiempo llegar hasta donde no podemos ni imaginar. Esto es religión, quieran o no entenderlo. Eso sí, es necesario que nos pongamos de acuerdo en las directrices a seguir, que vienen marcadas por consabidas, pero tantas veces pisoteadas o mal interpretadas, reglas que nos son afines a todas las razas del mundo. Sabemos de qué va el Amor, la Empatía, el Respeto, la Generosidad. Son valores que nos ayudan a prosperar individualmente pero que involucran forzosamente a la sociedad, que exigen mucha responsabilidad y librarse de prejuicios y egoísmos ¿Y por qué esto no se acaba de comprender? Pues porque aún no se entiende que esto es Religión. Si no se tiene sentido de lo que es la Religión no se tiene sentido de lo que es la Salvación y viceversa.
También la Ciencia tiene mucho que decir al respecto. Su preponderante papel hoy en día no hace sino servir a dos causas que implican a la religión, aunque sea tácitamente. Por un lado la ciencia expone lo que hay, y dada la envergadura de lo mucho que se exhibe, no parece sino situarnos ante una perspectiva divina. Los hay que no lo ven de esta manera porque su carácter irracional no deja clara evidencia de jugar a nuestro favor, si bien el principio antrópico diría lo contrario. Por otro lado, está en nuestra sabiduría, de la que tanto debemos a la naturaleza, el poder de extraer lo que nos conviene para nuestra Salvación, como así está sucediendo desde tiempos inmemoriales, desde que se empezó a dominar el fuego hasta el control de las energías nucleares. Claro que aquí apelamos nuevamente a la Ética si queremos continuar con éxito la labor de seguir con vida más allá de lo sentenciado por nuestro ADN.
Por todo esto y mucho más la religión se convierte en una doctrina que engloba a otras esferas de la sabiduría. Pero ha de ser, como el resto de los sistemas, una doctrina abierta por adaptarse a nuevos enfoques que van emergiendo del trato que mantenemos con la naturaleza. Puesto que eso que llamamos Dios es un ente libre del que si no lo sabemos todo, (como de hecho no lo sabemos) estamos obligados a liberarnos de dogmas ciegos y abrirnos a cualquier apertura de caminos que puedan guiarnos a un mejor y mayor conocimiento.

No tenemos una respuesta que justifique el dolor. Si la tuviésemos ni el dolor ni la vida serian lo mismo. Más aún, seguramente una respuesta convincente a esta maldición y desdicha que padecemos sería la panacea celestial, y que algunos así lo intuyen como la esencia de la religión. (Cómo el Cielo lo haría posible nadie lo sabe) Sufrir no es una opción, sino quizás la fuerza que nos empuje hacia algo todavía incognoscible pero divino. No hay peor aflicción que la de quedarnos sin una chispa de esperanza mientras haya espacio en la inteligencia para pensar. Los sueños nos acompañan a todas partes. Sigamos al menos creyendo. ¿Qué otro santo remedio nos queda?  - AllendeAran


"La religión no es un experimento sino una experiencia de vida, a través de la cual se forma parte de la aventura cósmica" - Raimon Panikkar
"Los hombres están acostumbrados a considerar el ser como algo carente por completo de voluntad, como una especie de añadido a la esencia. Pero si prestaran atención a la existencia interior, encontrarían lo contrario y, por ejemplo, observarían que sin la participación de su propio yo las mejore predisposiciones que pueda haber en ellos no pueden llegar a la realidad" - F. Schelling


"Hacer de la muerte vida, no es algo tan mágico
Pocos son los que están muertos del todo
Sopla sobre las brasas de un hombre muerto
Y un viva llama prenderá" - Robert Graves

"Si ustedes quieren, pueden ponerle el nombre de Dios a este propósito trascendente. Si es Dios, es un dios sociniano*, inherente al universo y creciendo junto con él en poder y conocimiento. Nuestras mentes son no sólo expresiones de su propósito sino también contribuciones para crecimiento." - Freeman Dyson

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